Democracia digital

Democracia Digital

En la última década, la tecnología ha permeado diferentes aspectos de la vida de las personas, transformando la forma en que nos comunicamos, trabajamos y nos relacionamos. Este cambio radical también ha dejado su huella en el ámbito político, dando lugar a la emergencia de lo que los especialistas en el campo de la Ciencia Política denominan democracia digital (Berg y Hofmann, 2021). La democracia digital es un fenómeno que vincula la tecnología de la información y la participación ciudadana, buscando revitalizar y fortalecer los cimientos de la democracia tradicional mediante el aprovechamiento de las herramientas digitales.

La capacidad de involucrar a los ciudadanos en la toma de decisiones a través de encuestas en línea, consultas públicas, firma de peticiones, conversatorios ciudadanos y otras formas de interacción electrónica no solo amplía la base de participantes, sino que también agiliza el proceso de consulta y toma de decisiones.

La democracia digital representa un paso significativo hacia la modernización y fortalecimiento de la democracia. Al aprovechar las herramientas digitales, puede ampliarse la participación ciudadana, fomentar la transparencia y mejorar la toma de decisiones, sin embargo, es crucial abordar los desafíos asociados para garantizar que la democracia digital sea inclusiva, equitativa y sostenible en el largo plazo. 

Esta nueva forma de democracia representativa es la democracia del siglo XXI , ya que en un mundo global y digitalizado lleno de redes sociales es indispensable que la democracia digital llegue a todos los rincones del internet, que abra nuevos caminos de interacción entre el ciudadano y sus gobernantes y candidatos. 

Desde el laboratorio de Innovación política de Movimiento ciudadano nos dimos a la tarea de crear proyectos que brindan estas nuevas formas de participación como es el caso de los Avatares que son la representación gráfica de un candidato y de un gobernante cuyo principal propósito es vincular a la ciudadanía con los gobernantes y candidatos para escuchar sus propuestas y sus necesidades. 

En el mundo contemporáneo, la participación política se ve influenciada por la tecnología y los medios de comunicación. Las redes sociales y las plataformas en línea han ampliado las oportunidades para que los ciudadanos se involucren y expresen sus opiniones. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, también presentan desafíos, como la propagación de desinformación y la polarización política.

En este contexto, en el que los medios digitales han ampliado los canales de participación ciudadana, surgen nuevas formas de hacer política mediante mecanismos de participación no convencionales con un potencial poder de influencia capaces de reconfigurar su ámbito de acción en aras de incidir en la esfera de gobierno.

Las plataformas en línea, las redes sociales digitales y aplicaciones móviles han permitido a los ciudadanos expresar sus opiniones de manera más rápida y accesible. La participación digital no solo facilita la recopilación de datos y opiniones, sino que también fomenta un diálogo constante entre los ciudadanos y sus representantes. Este diálogo continuo es esencial para evitar la desconexión entre el gobierno y la sociedad, promoviendo así una gobernanza más transparente y receptiva.